Esta etapa del Camino Francés une Zubiri con Pamplona, la primera gran ciudad que encuentran los peregrinos en su camino hacia Santiago de Compostela. El recorrido discurre junto al río Arga, cruzando numerosos puentes medievales y atravesando pequeños pueblos rodeados de bosques y paisajes típicos de Navarra, en una de las jornadas más agradables del Camino de Santiago.
Tras las exigentes etapas anteriores, esta ruta presenta un perfil más cómodo y suaves desniveles, lo que permite disfrutar con tranquilidad de los algo más de veinte kilómetros hasta Pamplona. La capital navarra recibe al peregrino con un extraordinario patrimonio histórico, sus impresionantes murallas, la Catedral de Santa María y el ambiente de su casco antiguo, mundialmente conocido por las fiestas de San Fermín.
Itinerario Ruta De Zubiri a Pamplona
Km 0 · Zubiri | Comienza la etapa del Camino Francés hacia Pamplona
La etapa del Camino Francés comienza en Zubiri, una de las localidades más emblemáticas del Camino de Santiago en Navarra. Tras cruzar de nuevo el histórico puente medieval sobre el río Arga, el recorrido avanza por una vía urbana hasta bordear la cantera de Magna. Poco después, un sendero empedrado devuelve al peregrino a la tranquilidad del entorno natural, acompañando el cauce del río.
Km 2,8 · Ilarratz | Bosques y pequeños pueblos del Camino de Santiago
Siguiendo el valle del Arga, el Camino de Santiago alcanza la pequeña localidad de Ilarratz. Desde aquí se continúa entre caseríos tradicionales como Ezkirotz hasta las inmediaciones de Larrasoaña. Quienes lo deseen pueden desviarse unos metros para visitar esta histórica población cruzando el conocido Puente de los Bandidos.
Km 5,5 · Larrasoaña | Uno de los rincones con más encanto del Camino Francés
Desde Larrasoaña, el itinerario continúa paralelo al río Arga mientras asciende suavemente hacia el caserío de Akerreta. Este tramo destaca por la belleza de sus paisajes y por el ambiente tranquilo que caracteriza al Camino Francés en Navarra.
Km 6,1 · Akerreta | Naturaleza en estado puro
Entre Akerreta y Zuriaín se encuentra uno de los tramos más agradables del Camino de Santiago. El sendero atraviesa un frondoso bosque junto al río Arga hasta llegar al puente de Zuriaín, ofreciendo un recorrido rodeado de naturaleza y silencio.
Km 9,2 · Zuriaín | Siguiendo el valle del Arga
Tras dejar atrás Zuriaín, el Camino acompaña durante unos metros la carretera N-135 antes de desviarse nuevamente para cruzar el río Arga. El recorrido alterna senderos y pequeños caminos rurales, manteniendo siempre el carácter tradicional del Camino Francés.
Km 11,3 · Irotz | Dos alternativas para llegar a Arre
Desde Irotz, los peregrinos pueden elegir entre seguir un agradable paseo fluvial hacia Huarte, con menor desnivel, o continuar por el trazado histórico del Camino Francés en dirección a Arre, atravesando el antiguo señorío de Arleta. Ambas opciones confluyen antes de llegar a Burlada.
Km 16 · Trinidad de Arre | Patrimonio histórico del Camino de Santiago
La llegada a la Trinidad de Arre marca uno de los puntos históricos de la etapa. Tras cruzar el puente medieval sobre el río Ultzama aparece la antigua ermita románica, un lugar de descanso para peregrinos desde hace siglos. Desde aquí el recorrido continúa hacia Villava y Burlada, ya muy próximos a Pamplona.
Km 17,5 · Burlada | Últimos kilómetros antes de Pamplona
El Camino de Santiago atraviesa Burlada siguiendo el curso del río Arga hasta alcanzar el histórico Puente de la Magdalena. A partir de este punto, los peregrinos acceden al recinto amurallado de Pamplona por el Portal de Francia, una de las entradas más tradicionales para quienes recorren el Camino Francés.
Km 20,4 · Pamplona | Final de etapa
La etapa concluye en Pamplona, primera gran ciudad del Camino Francés. Su impresionante casco histórico, la Catedral de Santa María, las murallas renacentistas y el ambiente de sus calles convierten a la capital navarra en una parada imprescindible para cualquier peregrino antes de continuar su viaje hacia Santiago de Compostela.
Lugares que ver Durante la ruta
Catedral de Santa María
La joya monumental de Pamplona y una visita imprescindible del Camino de Santiago. Su impresionante fachada neoclásica esconde un magnífico templo gótico donde se encuentra el mausoleo de los reyes de Navarra y un espectacular claustro considerado uno de los más bellos de Europa.
Calle Estafeta
La calle más famosa de Pamplona gracias a los Sanfermines. Durante el resto del año conserva un ambiente animado, con numerosos bares y restaurantes donde degustar la gastronomía navarra.
Plaza del Castillo
Conocida como el "salón" de Pamplona, es el corazón de la ciudad. Rodeada de edificios históricos, cafeterías y terrazas, es el lugar perfecto para disfrutar del ambiente local y hacer una pausa durante la visita.
Su nombre proviene del castillo que estaba situado en su parte oriental, en la zona de la bajada de Javier, construido por Luis Hutín en 1310 y que tomó la plaza como patio de armas.
Portal de Francia
El Portal de Francia, también conocido como Portal de Zumalacárregui, es uno de los vestigios más emblemáticos de las antiguas murallas de Pamplona, construido en 1553 por el virrey duque de Alburquerque. Construido en el siglo XVI, este portal ha sido durante siglos la principal entrada a la ciudad desde el norte, especialmente para quienes llegaban siguiendo el Camino de Santiago.
Ayuntamiento
El Privilegio de la Unión promulgado por Carlos III, en el que se unieron los tres Burgos –Navarrería, San Cernin y San Nicolás–, establecía que este debía ser el lugar en el que se edificara la casa municipal, entonces llamada jurería, de la nueva ciudad unificada. Había entonces aquí un foso entre murallas y, por tanto, era “tierra de nadie y de todos”.
Iglesia de San Nicolás
La Iglesia San Nicolás es un imponente templo con una función religiosa para la ciudadanía y con una histórica arquitectura defensiva. Construida en el siglo XII y reformada en el siglo XIV, destaca su papel en los conflictos entre los burgos de Pamplona durante la Edad Media.
Interior de gran solemnidad, con bóvedas de crucería que realzan su estilo gótico tardío. En su interior, destaca el retablo mayor barroco, una obra maestra que representa la figura de San Nicolás de Bari, patrón del templo.